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martes, 14 de agosto de 2012

Los Tudor (1º temporada) - Showtime

El Rey Enrique VIII está preocupado porque su esposa Catalina no ha podido darle un hijo varón. Así empieza a darle vueltas a un divorcio que cambiará para siempre la historia del mundo.


Hace ya unos años que vi esta serie y me gustó mucho. Como Albos no la había visto, me animé a darle un segundo visionado con él. Respiro tranquila diciendo que me ha parecido aún mejor que la primera vez. Es una serie entretenida, con un gran vestuario y con un buen reparto. Recomendada al 100%.


Los personajes:
— Enrique VIII (Jonathan Rhys Meyers): un hombre temperamental, voluble y muy creyente. Al ser el heredero un una dinastía muy joven, le preocupa especialmente no dejar a un varón en el trono.
— Reina Catalina (Maria Doyle Kennedy): digna hija de los Reyes Católicos, Catalina es todo lo que se le puede pedir a una Reina. Es piadosa, contenida, noble, creyente y el pueblo la adora. El único problema es que ninguno de sus hijos varones ha logrado vivir más allá de los tres meses.
— Thomas More/Tomás Moro (Jeremy Northam): antiguo tutor de Enrique VIII, es uno de sus más preciados consejeros a pesar de vivir fuera de la Corte. Su menta aguda es conocida y apreciada en toda Europa, así como sus fuertes convicciones morales.
— Cardenal Wolsey (Sam Neill): Lord Canciller del Reino, sus opiniones, no siempre desinteresadas, son decisivas. Guerras, bodas, acuerdos... casi todo lo que se aprueba pasa por Wosley, cuya mayor ambición es hacerse con el Papado.
— Thomas Boleyn/Tomás Bolena (Nick Dunning): embajador inglés conocido en todo el continente por su encanto e inteligencia. A parte de esas virtudes, es un hombre extremadamente ambicioso que no duda en poner a sus hijas en bandeja de plata frente al Rey.
— Anne Boleyn/Ana Bolena (Natalie Dormer): educada para ser una fría dama de Corte, Ana no duda en seguir el camino indicado por su familia y seducir al Rey. Eso sí, bajo sus propias condiciones. Después de todo, ¿quién lo arriesgaría todo por un hombre tan voluble como Enrique?

                                                  La noble y virtuosa Catalina.

Los actores:
— la verdad es que no tengo nada malo que decir del reparto de esta serie. Tenía muchas dudas con Jonathan Rhys Meyers, que quedaron despejadas en cuando vi el primer ataque de ira de su personaje.
También he de decir que el aspecto físico juega muy en favor de la interpretación de los personajes: Rhys Meyers tiene un aire inquietante que ayuda mucho a caracterizar al voluble Enrique VIII, Natalie Dormer no tiene aspecto de mujer de bien precisamente, Maria Doyle Kennedy tiene un porte digno de una hija de los Reyes Católicos y la sonrisa de Sam Neill no inspira confianza en ningún momento. Grandes actores para grandes y complejos personajes.
En cuando a la fidelidad histórica al aspecto de los personajes, algunos sí y otros ni de lejos. Catalina era rubia de ojos azules, Enrique VIII y Rhys Meyers se parecen como Beyonce y yo misma. Ana Bolena es descrita como una mujer de tez morena y ojos oscuros. Sí hay cierto parecido entre Jeremy Northam y Thomas More mientras que Sam Neill pesa la mitad que lo que pesaba el Cardenal Wolsey en sus mejores tiempos.
La gran pega del casting son los actores no españoles intentando hacer de españoles. Porque cada vez que mantienen conversaciones en castellano das gracias a que la serie esté subtitulada, son casi ininteligibles los pobres. Maria Doyle Kennedy va mejorando pero tampoco creo que hubiesen tenido problemas en encontrar actores españoles para los papeles.


El guión:
— el gran problema del guión son los primeros capítulos. Tienen fallos de ritmo, presentan demasiados personajes y abren muchísimas tramas a la vez. Sin embargo, poco a poco nos familiarizamos con los personajes y las tramas van quedando despejadas. Y a partir de ahí, la serie engancha y cada capítulo es una gran tentación para ver el siguiente.
La gran baza son los diálogos entre personajes. Porque si algo tiene Los Tudor son personajes inteligentísimos a los que sabe sacar provecho en cada capítulo: las manipulaciones de Tomás Bolena, las conversaciones entre Moro y Wolsey para planear cómo convencer al temperamental Enrique de hacer lo correcto, las razones de Ana Bolena para no dejarse llevar por la pasión, la fe de Carlos I... todos y cada uno de los personajes, con sus virtudes y defectos, quedan reflejados en las frases que les dedican.
Momentazos:
— Enrique enfurruñado porque siempre pierde a las cartas.
— Enrique enfurruñado porque el Rey de Francia le gana en una pelea absurda.
— «So you were a fucking virgin!! That's not the point!!» Enrique VIII gritándole a Catalina.
— La capacidad de Catalina de disculpar a su marido haga lo que haga. Las decisiones que la perjudican nunca son cosa de Enrique, son cosa de sus asesores. Claro que sí, querida.
— Ver cómo Ana Bolena se enreda en su propia telaraña.

                         Ana Bolena, esa mujer de tez morena y penetrantes ojos negros.

El maquillaje:
— un excelente trabajo. El maquillaje de Enrique VIII, con rostro y labios pálidos es el complemento perfecto a lo desequilibrado del personaje, un maquillaje ligero para Ana Bolena, suavizando los rasgos y uno mucho más duro para Catalina, aumentando la edad de la actriz.
Fíjate en los ojos de Ana Bolena y su padre, porque verás cierto parecido. Es efecto del maquillaje porque los ojos de los actores sólo se parecen en el color claro.


El vestuario:
— es tan bueno que hace tiempo lo incluí en la lista de los mejores vestuarios. Siempre está bien ver una serie con ropa de hace siglos que no parece comprada en el mercadillo de una compañía de teatro recién disuelta.
Destaco las grandes diferencias que hay entre los vestuarios de los personajes franceses, españoles e ingleses. Nada que ver la moda de cada país. ¿Los mejores? Para mi sorpresa, los ingleses. Los menos horteras de todos.

Los efectos especiales:
— uf, esos croma dignos de Revenge o Ringer... la verdad es que en este punto la cadena debería haberse esforzado más.
Otro punto en contra son las heridas. Me pregunté durante gran parte de la temporada por qué evitaban mostrarlas en primer plano. Cuando lo hicieron, me quedó clara la razón. Para hacer las cosas mal, mejor no hacerlas y ya.


Nota: un 7. Sí, esta es la serie en la que verás lo tremendamente imbécil que era Enrique VIII, el pobre. Disfrútala.