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miércoles, 29 de junio de 2011

El Gran Dictador - Charles Chaplin


Guerra de Tomainia, frente occidental. Un soldado judío queda inconsciente tras salvar la vida de un oficial.
Mientras el soldado, barbero de profesión, está inconsciente, Hynkel se hace con el poder e instaura una dictadura que persigue duramente a los judíos. Cuando el soldado despierta, regresa a su antiguo barrio, ahora un guetto, para reabrir su barbería. Entre muchas otras sorpresas, se encontrará con que el dictador podría ser su hermano gemelo.

"La democracia apesta. La libertad es odiosa. La libertad de expresión es perjudicial."



En mi ignorancia, he de decir que lo primero que me sorprendió de la película fue el sonido. Me disculparé diciendo que todo lo que había visto de Chaplin hasta el momento eran películas mudas como Luces de la ciudad.

La película es una dura crítica al nazismo. La forma que Chaplin escogió para hacerlo fue la ridiculización,  todo es una caricatura del régimen: los soldados, los discursos, la cúpula de Hynkel y por supuesto, el propio Hynkel. Es digno de mención el trabajo de Chaplin copiando los gestos de Hitler durante sus arengas. Si podéis, poneos una ventanita con la peli y otra con cualquier video de Hitler.

El guión hace de ésta una película realmente divertida. Explota al máximo el desconocimiento del barbero sobre el nuevo régimen. Por ejemplo, en este pequeño diálogo:

Oficial:  Juraría que eras ario.
Barbero: No, ario no. Sagitario.

El único fallo que puedo verle es que tiende a alargar demasiado las escenas graciosas. Es divertido ver a Chaplin desorientado en un avión o jugando con un mapamundi… los primeros dos minutos.

Las actuaciones son soberbias. Tanto Chaplin como los secundarios hacen un gran trabajo. Destaco a PauletteGoddard (Hannah),  Henry Daniell (Garbitsch, ministro de Interior) y a Reginald  Gardiner (Schultz).
La imagen es posiblemente la mejor que he visto en una película en blanco y negro. Como ha sido una película muy mimada y que se han preocupado mucho de restaurarla para adaptarla a los nuevos tiempos, no tengo muy claro si esto es mérito de la original o de los tratamientos posteriores pero el resultado es inmejorable.

Los decorados, sobre todo la oficina de Hynkel, tienen miles de pequeños detallitos. Me encanta que tengan banderas y dobles cruces por todas partes.

El maquillaje sí que falla. El problema es que es un maquillaje de transición, a medio camino entre las películas mudas y con sonido. El de Hannah, Hynkel y el barbero es más cercano a las películas mudas. El resto de actores tiene un maquillaje mucho menos exagerado.

La banda sonora es un nuevo punto a su favor. Mezcla obras propias con música clásica y es apropiada en cada momento. Y como ya es costumbre en Chaplin, la música va acompañada de buenas coreografías por parte del actor.  La escena de la barbería a ritmo de La marcha húngara no tiene desperdicio. Escena redonda.

Curiosidades:
—la película estuvo censurada en España hasta el año 1976, en Alemania hasta 1998 y en Italia hasta 2002.

Nota: un 10. Es de estos clásicos eternos que se merecen tal título. ¡Fantástica!. ¿Qué más grandes clásicos nos recomendáis?.