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miércoles, 13 de agosto de 2008

Tom Kapinos - Californication

Californication, como la famosa canción de los Red Hot (en mi opinión, una de las pocas canciones interesantes de ese grupo) es una serie de tintes erótico-amorosos protagonizada por David Duchovny, más conocido como Agente Mulder.


He de reconocer que escuchar en la misma frase "serie", "12 capítulos" y "concluida" me parecieron razones de sobra para darle una oportunidad, acostumbrado al concepto de serie español:
- Hospital Central, temporada 56, el bisnieto de Vilches a punto de morir de cáncer.

¡Toma imaginación!

¡Telecinco! ¡A mí, a mí! (Y antena3 aún es peor).


Esta serie nos cuenta la historia de Hank Moody. Hank es un vive-la-vida que se va follando todo lo que se mueve por despecho hacia su exmujer, Karen, con la que comparte una hija, Rebecca Moody. Hank sigue, muy a su manera, enamorado de su exmujer, con la que coquetea siempre que tiene ocasión, esté en ese momento con el hombre con el que se va a casar o estando el propio Hank acompañado de algún lío pasajero.

En plena crisis creadora (Hank fue un gran escritor que, poco a poco, se ha ido viniendo a menos) intentará recuperar su inspiración y a su mujer, sin dejar por ello de conseguir que veamos las tetas de todo el reparto femenino (salvo las de la hija, que sería considerado pedofilia).


Esta señorita es, según comprobé en IMDB, la menor de The Nanny. El tiempo la ha tratado bien, ¿no?
Me niego a poner escenas más fuertes, parecería que solo intento incrementar el número de visitas.

Si bien en los primeros capítulos la trama no tiene gran importancia, y la relación tetas/argumento o incluso gag/argumento se inclina claramente hacia los primeros términos, según avanza la serie (en lo que supongo que influyó el éxito que cosechó la misma), la balanza se va equilibrando, teniendo un argumento claro y patente.

La serie, en el fondo, es una parida: un guión bastante simple y directo que, en cualquier caso, cumple la función que quería cumplir con creces: entretiene y engancha. Es una serie a la que no darle vueltas, sin escotillas, sin números malditos, sin asesinatos macabros, sin laberintos tatuados disimuladamente, ni tanta hostia; ésta es una serie simple y no se complica en disimularlo.

El final, un poco made in Hollywood, deja, al menos, todo atado y bien atado. Si hacen una segunda temporada de esta serie, tendré que quitarle 6 puntos a la nota que voy a ponerle.


Puntos positivos: rápida, directa, simple, conclusiva, 12 capítulos de media hora, guión bien escrito (aunque muy sencillo), personajes bien delimitados, Duchovny sin ser Mulder.

Puntos negativos: sexo gratuito (no es que tenga nada de malo, pero no se acaba de ajustar al guión), gags sobreestimados (como el sexo... pero sin tetas), final tópico.

Nota: 7.5. Se deja ver, es divertida, y está mucho mejor que la mayoría de series que van de maduras y curradas (Prison Break, C.S.I., no miro para nadie...).