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miércoles, 6 de noviembre de 2013

The neighbors (2ª temporada) - ABC

Aviso: esta reseña se refiere, solo a los 5 episodios que hemos visto de la segunda temporada. ¿Por qué tan pronto? Hasta ahora no habíamos abandonado tan pronto ninguna segunda temporada de una serie de la que hubiésemos visto la primera entera, pero es que tras el chasco de Suburgatory el año pasado, no vamos a pasar el mismo trago otra vez. The neighbors ha caído mucho en el tramo inicial de su regreso y hoy os lo contamos.


Quizá os preguntéis cómo ponemos tan pronto un comentario sobre la segunda temporada de The neighbors, una serie que llegó a España bajo el título de ¡Vaya vecinos! como ya comentamos hace unos meses con motivo de la emisión de su primera temporada. La razón es muy sencilla: todo lo malo que tenía la serie es ahora peor, todo lo bueno que tenía parecen haberlo olvidado por completo.

Man on wire

Hay algunas series, comedias sobre todo, que tienen que enfrentarse a un problema evidente, y es que da lo mejor de sí en una franja muy estrecha. ¿A qué me refiero con esto? El humor es un asunto peliagudo, algo que nunca nos cansamos de repetir en Palacio Onírico, y la frontera entre el detalle divertido y el insufrible es realmente mínima.

La familia de alienígenas con nombres de grandes deportistas tenía su gracia. Le costó un poquito despegar, ciertamente, pero demostró con unos divertidos y veloces diálogos que podían conseguir un buen zumo de aquellas inicialmente poco prometedoras naranjas. Pero era un humor muy situacional, basado en el choque de mentalidades entre los Weaver (una familia de sitcom más o menos estándar) y los alienígenas.

Hasta Dick ha perdido gracia...

Y parecía que con el paso de los episodios, los guionistas iban encontrando ese equilibrio que les permitió salir airosos de su primer paseo sobre la cuerda floja (o sobre el cable tenso, para mejorar la referencia con el fantástico documental que sirve como título del epígrafe); pero este año hay algo que falla: los personajes resultan terriblemente cansinos; la intro cantada por Simon Templeman (Larry Bird), que antes no existía, es pesadísima y cutre en exceso; las tramas abiertas no tienen demasiado interés excepto por el trabajo de Jackie Joyner-Kersee... Todo sigue ahí, son las mismas personas, a veces más exageradas y a veces menos, pero la mezcla de sabores que antes conseguía un plato sorprendentemente delicioso, ahora son incomibles. Una lástima.

Adiós, adiós, queridos alienígenas

Es raro que dejemos una segunda temporada a medias. Dejar un producto en una primera es mucho más fácil, pero es que la caída ha sido bastante grande. The neighbors es una sitcom, y si a una peli de acción se le pide ritmo, a una de aventuras se le pide entretenimiento, y a una de terror se le pide miedo... a la sitcom se le piden risas. Y The neighbors ya no las tiene.

El gag de somos ingleses tuvo potencial... pero no para un episodio entero.

Podría recuperar su perdido humor, sin duda, 5 capítulos no son suficientes para juzgar una serie en profundidad, y nos encontramos casi ante una entrada similar a las que dedicamos a Estrenos 201x que abandonamos, pero es que sinceramente no hay nada que me anime ahora mismo a seguir con esta, antaño, simpática comunidad de barrio residencial.

Adiós, Weaver, adiós aliens.


Nota: «así no». Espero que la temporada mejore mucho y que la retomemos algún día por recomendación de conocidos o de lectores, pero visto lo visto... lo dudo mucho. Qué lástima que con lo que les costó encontrar el punto hace un año, hayan vuelto a perderlo tan pronto.

Otras temporadas:
Primera.