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jueves, 7 de noviembre de 2013

The good wife (5ª temporada) - In media res

Normalmente esperamos a que se acabe la temporada antes de lanzarnos a reseñar una serie pero The good wife se ha ganado el honor de tener una reseña a mitad de temporada.
¿Por qué? Porque llevamos 5 capítulos de 10 y no se le puede pedir más a una serie. Grandes actuaciones y un guión inteligente y perfecto. Vamos a repasarlos uno a uno.

Esta vez, más que ninguna otra, tened en cuenta que si no veis la serie a ritmo americano, esto está plagadito de spoilers.



Los episodios

Everything is Ending: los asociados de cuarto año deciden quedarse en Lockhart & Gardner unas semanas más para cobrar unos sustanciosos bonos. Alicia no quiere hacerlo pero pierde la votación. David Lee, que huele problemas, empieza a rastrear los teléfonos de los sospechosos de querer irse del bufete. Peter, ya gobernador electo, nombra a Eli su mano derecha. Mientras tanto Will y Diane ayudan a Alicia a salvar a un hombre inocente de la pena de muerte.

Trepidante este capítulo porque la hora de ejecución de la sentencia de muerte se acerca y los abogados negocian e investigan contrarreloj. Saber que Alicia se va mientras Diane se preocupa de que esté contenta, de que progrese y mejore es un puntazo. No nos creemos tu cara de culpabilidad, Alicia, esta vez no cuela.

The Bit Bucket: Neil Gross decide denunciar a la NSA, harto de que estos le hagan perder dinero con las filtraciones del espionaje a usuarios. Como la NSA todo lo sabe y lo escucha, se enteran antes de que les llegue la demanda. Por otro lado, Alicia recibe la visita de su madre, que viene con ayuda para su nuevo negocio bajo el brazo.

Y este es en el capítulo en el que las tornas empiezan a cambiar y los personajes se posicionan. Alicia acepta el dinero de su madre para abrir el bufete y Diane cede a las presiones de la campaña  para la judicatura. ¡Bravo, chicas!

A Precious Commodity: Diane acaba cediendo a la presión de su campaña para jueza y concede una entrevista en la que deja en mal lugar a Will y, por lo tanto, perjudica a Lockhart & Gardner. Los socios deciden expulsarla de la firma y Will le ofrece el puesto a Alicia. En el caso de la semana, una madre de alquiler se niega a abortar un feto con malformaciones graves a pesar de que es lo deseado por los padres biológicos.

Muy, muy tenso. Porque Diane no va a dejar fácilmente todo lo que ha construido y se enroca en las negociaciones. Hace falta un factor desestabilizante que la empuje en una dirección u otra. El caso del episodio, como casi todos los de la serie, fue un caso real especialmente controvertido.

Outside the Bubble: Diane se prepara para grandes cambios, tomar posesión de su cargo como jueza y  su próximo matrimonio con Kurt McVeigh, que choca frontalmente con las ideas de sus amigos. Entre toda la marabunta, gracias a un erróneo cruce de ficheros, empieza a sospechar que Alicia es una de las traidoras que deja el bufete. Además,  Lockhart & Gardner contratan a Elsbeth Tascioni para defenderlos en un caso de acoso sexual.

Este capítulo tiene a Elsbeth Tascioni y, por lo tanto, va a ser de mis favoritos de la temporada. De los mejores personajes que ha dado la serie. Ha sido genial ver cómo desmontan poquito a poco el caso, desestimando demanda por demanda. Cuantos favores le debe Lockhart & Gardner a la maravillosa Kalinda.

Hitting the Fan: al fin el plan de los asociados de cuarto año queda al descubierto y son despedidos. Empieza una lucha por los clientes que acaba en los juzgados y el nombramiento de Diane como jueza queda en el aire.



Me encanta este capítulo. Graham Phillips dijo en twitter que era como La boda roja y tenía toda la razón del mundo. No, no matan a nadie pero la sensación de sorpresa, de que todo se precipita hacia el fin, es la misma. Todo pasa en este capítulo, todas las piezas que se han dispuesto en el tablero se lanzan a un ataque final con todo lo que tienen. Diane saca las uñas para defender un bufete por el que ha luchado durante décadas, Will, traicionado y dolido, se propone destruir Florrick & Agos, borrarlos del mapa y condenar a sus socios al ostracismo. Sobre todo a Alicia, que aparte de haber hecho las cosas mal le dice que son negocios, que no es algo personal. Claro, hace dos horas estabas tonteando con él pero no es personal. Así acabas llorando en el ascensor. Tú tranquila, cuando se cargue tu insignificante bufete, tampoco será algo personal, son solo negocios, querida.


La quinta temporada: los patinazos de los personajes

Por primera vez en cinco temporadas, odio a Alicia. Will tiene razón, es horrible y ni siquiera lo sabe. La forma en la que ha salido de Lockhart & Gardner ha sido la más fea posible. La madre de Alicia siempre ha dicho que su hija es una persona cobarde, con miedo a salirse de las reglas. Pero lo intentó y lo consiguió poco a poco. Construyó una carrera profesional, una estabilidad para su familia y todo lo hizo sola. La temporada pasada vimos a una mujer enfadada porque todo el mundo intentaba usarla. Capítulo a capítulo intentaba demostrar que podía ganar batallas por sí misma, sin beneficiarse de la posición de Peter ni del dinero de su familia. Pero ahora las tornas han cambiado. Alicia quiere tener su propio bufete y nada más que eso importa: ahora el dinero de su madre es perfectamente aceptable y si el puesto de Peter como gobernador la ayuda a conseguir clientes, bienvenidos sean.
Y así Alicia Florrick se convirtió en lo que siempre había odiado. Y Will tiene razón, ella es una persona horrible.



Pero no es la única mujer que ha tropezado esta temporada. Diane ha traicionado a Will, a Lockhart & Gardner y sobre todo, se ha traicionado a sí misma. Pero me resulta mucho más fácil perdonar a Diane. Al fin y al cabo, lleva toda su vida luchando por ser jueza, 30 años de carrera. Y Will ha cometido errores. Esto es un «cada palo que aguante su vela» y no un «destrozo a la gente que me ha ayudado para conseguir lo que quiero».
¿Más tropiezos? Peter. A Peter lo vemos venir de lejos, sabemos que va a caer en viejos errores porque son demasiados años luchando contra sí mismo. Nunca se ha ocultado que Peter es mala persona. Es un buen padre, un buen hijo pero un esposo y político deleznable. Además, le han puesto delante todo lo que necesita: conquistar a la jefa del Comité Ético del Gobernador, Marilyn Garbanza, para poder manejar todo a su antojo. Will está justo donde me gusta verlo: con ganas de pasarse a cuchillo a todo aquel que se le ponga por delante. Bienvenida al otro lado Alicia porque Will va a ir a por todas y tiene el apoyo del público. En Palacio Onírico somos del «Team Will» a muerte. Tú te lo has buscado, bonita.

Nota: un 10. Perfecta. Y ya.