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viernes, 17 de septiembre de 2010

Life on Mars, 2008

Life on Mars (2008) es la versión yankee de una serie llamada Life on Mars que sacó la BBC en 2006. No he visto la serie británica así que olvidad cualquier posible comparación. A modo de propina, casi, añado que hubo una versión española de la serie, que se tituló La chica de ayer, en 2009.



¿De qué va?
En el año 2008, el detective Sam Tyler sufre un accidente de coche y se despierta en 1973, recién trasladado a una nueva oficina de policía. La serie tiene un toque muy triste y dramático aderezado con ciertas pizcas cómicas, generalmente basadas en el choque de perspectivas de las distintas épocas en cuanto a los procedimientos policiales y el trato social: machismo, racismo, etc.

¿Cómo lo lleva?
La serie... se defiende. A mí, personalmente, no me ha parecido una gran serie, pero sí es cierto que ningún capítulo me pareció terrible o de relleno burdo y descarado. La trama evoluciona a su ritmo, que, sin ser demasiado ágil, no es lento; los personajes se van detallando poco a poco y se les va cogiendo cariño. La música, sin lugar a dudas lo mejor de la serie (lista de canciones utilizadas aquí) supone un acompañamiento de lujo constante.

¿Algo más?
El reparto está muy bien. Todos. La —creo yo— magnífica interpretación de Gene Hunt a cargo de un tremendo Harvey Keitel es, probablemente, la que más me ha gustado, pero el resto de los detectives están, de todos modos, muy bien llevados. El cambio en la luz, para crear un ambiente más de vídeo setentero me cayó bastante en gracia también. Lo cierto es que a nivel visual, no le encuentro pegas a la serie.

¿Cuál es el problema?
La verdad es que me cuesta decidir qué es exactamente lo que falla. El principio no me gusta demasiado, los pequeños toques humorísticos inmersos en el trágico desarrollo de la serie resultan prácticamente frívolos y muchas veces no consiguen el efecto deseado; cómo llevan a la vez los tiempos para intentar enseñarnos algo, para intentar que saquemos conclusiones de qué sucede... no está demasiado conseguido, siendo todo bastante caótico.

El final de la serie parece un chiste malo, del estilo de los que hago cuando estoy con Samu. En serio. O de los que él hace esté con quien esté.

No obstante, como la serie está bien, la poli es muy curriña, y la banda sonora es la leche, se merece, mínimo, una oportunidad.

Nota: 6.5. La serie no es una de las grandes, pero tiene puntos sobrados como para echarle un vistacillo. E insisto, la banda sonora es cojonuda y, además, se integra de fábula.