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lunes, 3 de noviembre de 2008

Roberto Benigni - La vida es bella

Con esta película, La vida es bella, Roberto Benigni (actor principal, guionista y director) saltó a la fama como un tigre en celo.

Un guión magistralmente construído nos sitúa junto a la familia Orefice, una familia judía en la alemania nazi. La historia comienza en Italia, donde en tono de humor se nos presenta a los personajes y, concretamente, se hace hincapié una y otra vez en la teatralidad de Guido Orefice, el propio Benigni.

Posteriormente, la película deriva a cómo un esforzado Guido intenta hacerle más llevadera a su hijo la carga de vivir en un campo de concentración, inventando una alocada historia como telón de fondo y arriesgando su vida en sucesivas ocasiones.

A nivel argumental, la película recurre una y otra vez (como también hará en El tigre y la nieve) al azar, a cómo las cosas se atan entre sí de tal forma que el protagonista sólo se aprovecha de ellas.

Una película atemporal que, cuando salió, ganó el Oscar y, pasados once años, se sigue viendo con la misma frescura y ganas que al principio; pese a conocer la historia, el final... una tragicomedia como pocas que me hace recuperar, en parte, la fe en que el cine puede estar bien hecho. Aunque esta sensación me dura muy poco... nunca acabaré de llevarme bien con el séptimo arte.