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jueves, 20 de noviembre de 2008

True Blood - Alan Ball

Esta serie plantea un mundo en el que los vampiros, tras que los japoneses sinteticen una sustancia que puede sustituir sus necesidades de sangre, intentan integrarse en el seno de la sociedad humana y optar a sus propios derechos.



La serie se sitúa un un pueblito de la América profunda, es decir, un pueblo de paletos, fanáticos del sur de estados unidos y nos presenta a una camarera que escucha los pensamientos de los demás. A través de esta chica, que se enamora de un vampiro, se nos presentará la vida de las gentes de ese pueblo y se nos referenciará por televisión (muchas entrevistas, sobre todo) los intentos de los no muertos por hacerse un hueco en la sociedad.

A pesar de que los efectos especiales son un poco tristes (peores que los de Heroes, y me la trae floja cuantos asiduos tenga dicha serie: sus efectos visuales son patéticos), casi a nivel Buffy; y que en el primer capítulo (dedicado a la presentación del pueblo y sus gentes), el argumento parece completamente inconexo y poco meditado, a medida que pasan los capítulos uno se encuentra con que todo se va aclarando y que la trama se va tejiendo a buen ritmo y de forma interesante.

Un principio interesante y a un nivel de acción como el que mostró Heroes en su primera temporada. Espero que con True Blood no acaben jodiendo totalmente la historia como han hecho con aquella y que, dentro de veinte o treinta capítulos aún podamos considerarla una buena serie.