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lunes, 23 de agosto de 2010

Batman: Arkham Asylum - Eidos

Mi información era que se trataba del juego del año en opinión de muchos. Lo cierto es que los productos basados en glorias ya consolidadas suelen darme malas sensaciones, aunque a veces me sorprendan de buena manera, como el juego de tablero de Galactica. No sé, tiendo a pensar que si se amparan bajo el manto de algo ya famoso es por algo; de todos modos, admito perfectamente cuándo no es así. Batman: Arkham Asylum, de Eidos Alemania es uno de esos gloriosos y honorables casos.



Hace aproximadamente un mes me dejaron este (¡gracias Ramón!) y, un poco a trancas y barrancas al principio, y mucho más en serio desde que caí enfermo a mediados de la semana pasada, le di un repaso. ¿Qué decir? El juego es una puta delicia: texturas fantásticas, animaciones geniales, control estupendo, historia interesante y duración adecuada. Magnífico.

Por si alguno se lo pregunta, no, no tiene nada que ver con el tomo guionizado por Morrison e ilustrado por McKean. Bueno, se desarrolla en el mismo manicomio y tiene algunas referencias. Pero ahí se queda. Este es un juego de tortazos y sigilo.

La historia empieza con Batman llevando al Joker al manicomio. Una vez dentro, se descubre que todo era parte de un plan del joker para acabar con Batman y tomar la isla de una puñetera vez. Nuestra misión —no podía ser otra— es pararle los pies mientras nos las vemos con hordas de enemigos armados con bates, tuberías, navajas, porras eléctricas, subfusiles y rifles de francotirador, así como con Bane, el Espantapájaros, Croc, Poison Ivy y el Joker. Y en menor medida Harley Quinn, pero bueno, tampoco es que sea un cara a cara de verdad. Además, aderezando el pastel, Edward Enigma ha dejado un montón de pequeños misterios por la isla de Arkham para nuestro uso y disfrute. Respecto a este punto, quiero destacar que los jefes me parecieron un poco aburridos todos, salvo el Espantapájaros que pese a que puede pecar un poco de facilón y repetitivo tiene las secuencias más interesantes y dramáticas del juego. ¡Dioses, cómo explotaron a ese personaje! 

Añadamos a eso la comodidad del sistema de combate, que merece un premio y una mención aparte, con un único botón para atacar, otro para contraatacar o eliminar a objetivos caídos, otro para noquear y otro para esquivar y hacer piruetas y el stick direccional para mover y apuntarse; permitiendo un sistema riquísimo en combinaciones pese a la enorme sencillez del control. De lujo. ¡Cuánto tienen que aprender algunos!

Además, el jugador dispone de 9 batchismes que harán las delicias de todo seguidor del murciélago y sus cachivaches. Bond debería aprender de lo que es flipárselo de verdad. La corona inglesa no se puede permitir un carisma como el de Bruce Wayne, todos lo comprendemos.

Por si esto fuese poco, las voces son de película. De hecho, a Batman lo dobla el que lo hace en Dark Knight, con su voz grave y bruta. Genial. Le da el toque que le podía faltar si alguien se pusiese muy tiquismiquis.

Se mire por donde se mire, un gran juego. En internet dicen que "el mejor de superhéroes", claro que, en mi modesta opinión, esa afirmación no dice demasiado. Personalmente, opino que es el juego más divertido que he visto en bastante tiempo para repartir una somanta de palos a los malosos de turno y, además, la historia mola y Poison Ivy y Harley Quinn están muy buenas. ¿Qué más se puede pedir?

Nota: 8. Prácticamente intachable, aunque ciertas partes me parecieron largas de más o un poquillo aburridas. En cualquier caso, un juego imprescindible.