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jueves, 7 de enero de 2010

Objetos frágiles - Neil Gaiman

Siempre me gustó Neil Gaiman, desde que lo conocí con The Sandman hace ya unos añitos. Desde entonces he leído muchas cosas suyas, algunas muy buenas, otras buenas y otras... bastante malas, no lo vamos a negar. El caso es que estas navidades cayó en mis manos Objetos Frágiles, una recopilación de relatos cortos de este autor que, a decir verdad, ha resultado interesante y muy, muy entretenida.



Objetos frágiles amplía un poco el abanico de estilos que mostró en Humo y Espejos mostrando algunos relatos de corte mucho más oscuro (y eso que en el otro tenía un par de relatos lovecraftianos; aquí también pero son más tétricos que en la anterior recopilación), la temática macabra y sexual está representada con mucha mayor nitidez, etc. Muchos relatos huyen del Gaiman de cuento de hadas para adentrarse en uno más negro y cínico y le sienta bien, bastante bien; claro que siempre ha tenido cierta tendencia a hacer un drama lúgubre de todo lo que cuenta.

Dado que es ridículo hacer una reseña cuento por cuento sólo diré que llevaba mucho tiempo sin leer a tan buen ritmo un libro y que, por primera vez, me han gustado cuentos versificados de Gaiman (sacándolo de la prosa nunca me había convencido, la verdad). En especial uno de estructura muy simple, y en mi opinión efectiva, en el que mediante repeticiones y estructuras homólogas se consigue un realce sonoro impresionante, tanto más en inglés en el que hay zonas en que la rima interna es exageradamente llamativa.

En inglés (desde Redecorating Middle Earth in early Lovecraft)
That day, the saucers landed. Hundreds of them, golden,
Silent, coming down from the sky like great snowflakes,
And the people of Earth stood and stared as they descended,
Waiting, dry-mouthed to find what waited inside for us
And none of us knowing if we would be here tomorrow
But you didn't notice it because

That day, the day the saucers came, by some coincidence,
Was the day that the graves gave up their dead
And the zombies pushed up through soft earth
or erupted, shambling and dull-eyed, unstoppable,
Came towards us, the living, and we screamed and ran,
But you did not notice this because

On the saucer day, which was the zombie day, it was
Ragnarok also, and the television screens showed us
A ship built of dead-man's nails, a serpent, a wolf,
All bigger than the mind could hold, and the cameraman could
Not get far enough away, and then the Gods came out
But you did not see them coming because


On the saucer-zombie-battling gods day the floodgates broke
And each of us was engulfed by genies and sprites
Offering us wishes and wonders and eternities
And charm and cleverness and true brave hearts and pots of gold
While giants feefofummed across the land, and killer bees,
But you had no idea of any of this because

That day, the saucer day the zombie day
The Ragnarok and fairies day, the day the great winds came
And snows, and the cities turned to crystal, the day
All plants died, plastics dissolved, the day the
Computers turned, the screens telling us we would obey, the day
Angels, drunk and muddled, stumbled from the bars,
And all the bells of London were sounded, the day
Animals spoke to us in Assyrian, the Yeti day,
The fluttering capes and arrival of the Time Machine day,
You didn't notice any of this because
you were sitting in your room, not doing anything
not even reading, not really, just
looking at your telephone,
wondering if I was going to call.



El señor Gaiman leyéndolo. 


En castellano (desde Panfleto LAETUS), y creo que es la traducción de Mónica Faerna de quien tengo otras traducciones también de Gaiman - es que en internet encontré otra que no era igual y que tal vez hubiera sido hecha por el tipo de la página:



Aquel día aterrizaron los platillos. Cientos de ellos, dorados,
Silenciosos, bajaron del cielo como inmensos copos de nieve,
Y los terrícolas salieron
a contemplar su descenso,
Expectantes, ansiosos por saber lo que nos esperaba
en su interior
Y sin saber si seguiríamos aquí mañana
Pero tú ni siquiera te diste cuenta porque

Aquel día, el día que llegaron los platillos volantes,
fue a coincidir
Con el día en que las tumbas liberaron a sus muertos
Y los zombis levantaron la mullida tierra
O salieron disparados, tambaleándose y con los ojos
mortecinos, imparables,
Se acercaron a nosotros, los vivos, que gritamos y salimos
corriendo,
Pero tú no te diste cuenta porque

El día de los platillos, que fue el día de los zombis, fue también el Ragnarok
y en las pantallas de los televisores vimos
Un barco construido con uñas de hombres muertos,
Una serpiente, un lobo,
Tan grande que la mente humana no alcanza a concebirlos
Y el cámara no pudo
Alejarse lo suficiente y entonces aparecieron los dioses
Pero tu no los viste venir porque

El día de los platillos-zombis-dioses de la guerra
las compuertas se rompieron
Y fuimos arrollados por genios y duendes
Que nos tentaban con deseos y prodigios y eternidades
Y encanto y sabiduría y corazones
fieles y valerosos y calderos de oro
Mientras los gigantes arrasaban la tierra
a su paso, junto con las abejas asesinas,
Pero tú no te enteraste de nada de esto porque

Aquel día, el día de los platillos el día de los zombis
El día del Ragnarok y las hadas, el
día en que se desataron los fuertes vientos
Y las nevadas, y las ciudades se volvieron de cristal, el día
En que murieron todas las plantas, se disolvieron
los plásticos, el día
En que los ordenadores se encendieron con un mensaje
en sus pantallas que nos exhortaba a obedecer, el día
En que los ángeles, borrachos y confusos, salieron de los bares
con paso vacilante,
Y tocaron todas las campanas de Londres, el día
En que los animales comenzaron a hablarnos en asirio,
el día del Yeti,
El día de las capas al viento y de la llegada de
la Máquina del Tiempo,
Tú no te enteraste de nada porque
estabas sentada en tu habitación, sin hacer nada
ni leer siquiera, tan sólo
mirabas el teléfono,
preguntándote si yo volvería a llamarte.



A ver qué dicen los traductores que visitan la página...