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lunes, 15 de septiembre de 2008

Spore [Decisión final]

¿Qué ibamos a esperar, me pregunto, del autor de The Sims? Pues un juego tipo The Sims, que es lo que se ve que sabe hacer.

El juego empieza prometiendo mucho, he de admitirlo. El estadio de célula es divertido: tiene cuatro cosas, pero divierte, sin más. Es un carmageddon de pura cepa. El estadio de animal es lo que todos pensábamos que iba a ser Spore, un juego de evolución; aunque al final, tal como lo enfocaron es un juego wow-like en el que buscas cambiar el Tier y ser más bruto que nunca. Aquí, en mi modesta opinión, acaba lo poco bueno que pudiese tener Spore.

Tener que crear todos los vehículos y los edificios lo hace lento y pesado, ya que la interfaz no permite hacer grandes cosas (es todo bastante tosco y feo) y la obligación de hacer algo me aburre. Además, el estadio de tribu y el de civilización son una mezcla de Populous y Age of Empires, bastante cutres y simplificados.

Finalmente, llegados al estadio espacial, se nos mostrará un mapa con los planetas y las características de estos y decidiremos qué hacer respecto a ellos. Colonizar, hablar con sus habitantes, entrar por la fuerza, etc.

Al final, Spore ha sido un juego que ha prometido la revolución y nos ha traido un remix cutre de lo que ya teníamos. Eso sí, las dos horas y media iniciales son bastante divertidas.

Pros: gráficos adorables, sistema de juego sencillo.
Contras: sistema de juego demasiado sencillo, monótono.

Conclusión: ¿es un mal juego? No. Sencillamente, no es aquello que habían dicho que sería. Es uno más, uno algo mejor que la media, pero uno más.

Todo cuanto he dicho se limita al modo un jugador.