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martes, 30 de septiembre de 2008

George R. R. Martin - Choque de reyes

Y así, el señor Martin, transformó, hace ya unos años, una historia de intrigas y magia insinuada, en una partida de Dungeons and dragons con personajes con los que ya nos habíamos encariñado.

A ver, la historia está muy bien, el desarrollo de los personajes sigue siendo fantástico, pero los demonios de sombra paridos entre negra sangre, la brujería varia, las reencarnaciones, los sueños verdes y demás... se van, en mi opinión, un poco de madre.

El libro se centra bastante en el destino de Desembarco del Rey ante los choques de los ejércitos de Baratheon y Lannister, y en el Tridente (Aguasdulces y Harrenhal) donde chocan los Lannister y los Stark, recibiendo pedradas ocasionales (casi en plan punkie anarquista) de la Casa Greyjoy, que retoma sus hábitos vikingos.

No me apetece comentar gran cosa sobre el libro. Esperaba una historia cruda, en la que la magia seguiría siendo una palabra susurrada al oido de alguien por un hombre moribundo sin que se sepa si lo ha pronunciado realmente o el otro lo ha imaginado, y me encontré con Gandalfs varios. Al menos... la crudeza del libro no se ha resentido.

En cualquier caso, sencillamente, no he sido capaz de tomar la lectura con las mismas ganas que le puse al primero.

No quiero que nadie piense que es un mal libro. No lo es. Sencillamente, es la decepción de aquel que espera más.

Nota 7. Una digna continuación. Si soportas las historias sobre magos cuyos poderes ridiculizan a los de un sabio y un guerrero, te encantará. Si no... siempre te quedará Tyrion.

Y me niego a darle a un comentario tan escueto la etiqueta de reseña.