Google+

martes, 13 de octubre de 2009

Malditos bastardos - Quentin Tarantino

La película, aviso ya, se pasa la Historia por el mismo sitio que el papel higiénico. Así que los que esperen ver una película con cierto rigor, que la obvien, no lo es, no pretende serlo y, de hecho, cambian drásticamente muchísimas cosas. Y muy importantes.

Obviado esto. La película está muy bien. Es muy tarantinesca, no usa de grandes efectos especiales, tiene unas grandes actuaciones, un argumento digno (algo raro en las películas de Tarantino, en mi modesta opinión) y las dos horas y media (dos horas y cuarto, quizá; no sé cuánto hubo de trailers) de película se sobrellevan con gracia, incluso en los pasajes más lentos, que son bastante interesantes y bien conseguidos.

Sobre la teórica cutre sobreactuación de Pitt y gran, gran, gran actuación del malvado nazi que ha encadilado a la crítica, (por lo que yo he visto, al menos), he de decir que disiento en todo punto. Pitt actúa bien, muy bien, incluso; puede que en plan ligeramente sobreactuado, pero desde luego no en plan cutre. Sus caras serán muy expresivas y emotivas en todo momento, y, personalmente, creo que esa sobreactuación es parte del personaje, no del actor. Sobre el nazi, si bien hace un papelazo, he de decir que me pareció más sobreactuado que Pitt y que el doblador no le hace demasiada justicia (espero), con una modulación bastante ridícula, en muchos puntos. No obstante tendría que verla también en versión original antes de cargar mucho contra este punto.

La película es divertida, cruda y directa como todo el cine de Tarantino, con un magnífico juego de cámara, luces y combinación audiovisual y, esta vez, como ya he dicho, con un guión a la altura. Me parece bastante recomendable, si no os importa lo que comento al inicio del post.