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martes, 30 de diciembre de 2008

Festín de cuervos - George R. R. Martin

La cuarta novela de la colección Canción de hielo y fuego posee una dualidad increíble. Por un lado nos cuenta las historias de los personajes que no le importaban a nadie (con la especial salvación de Jaime Lannister, que va ganándose cariño y respeto con cada capítulo que pasa y a Petyr Baelish, cuya astucia y carisma eran ya conocidos por todos) y por otro nos relata acciones que, en su mayoría, son vacías de contenido. Pensaréis: "pues vaya mierda de libro, ¿no?". Y es que salvando el último tercio del libro, el resto no merecía haber sido escrito, algo que ya pasó en Choque de reyes, con todos los capítulos de Arya en Harrenhal, que solo sirivieron para presentar a Jaqen, cosa que podría haberle ocupado muchas menos páginas, sin duda alguna.

En defensa del libro, hay que decir que los dornienses y los greyjoy ganan mucho trasfondo, se hacen más tridimensionales y son las historias anexas que le dan salga y gracia al libro. Las partes interesantes o son de estos, de Jaime o de Meñique. ¿Quiénes son los otros personajes? Sansa Stark, que al depender totalmente de Meñique no hace nada en absoluto; Arya Stark, a la que le pasan mil cosas extrañas, pero su historia se queda en el punto en el que empieza a parecer que puede pasar algo; Samwell Tarly, cuya historia trata de un viaje a Antigua, y de como Aemon gime, el bardo protesta y la salvaje llora... así todos los capítulos; Brienne de Tarth, cuyos capítulos se reducen a preguntar "¿habéis visto a mi hermana, una preciosa doncella de trece años?", con la consecuente respuesta negativa; Cersei, que con cada capítulo que pasa iremos dándonos cuenta de que era más estúpida de lo que ya todos pensábamos (que sí, que sí, más estúpida, no importa cuán estúpida la creyerais antes) y luego los capítulos Greyjoy y Martell que casi tienen un regustillo a Bonus track.

¿De qué va la historia? Saltad este párrafo los que vayáis a leerlo, porque tendrá sus spoilers.
Pues Brienne busca a Sansa, tal y como le había prometido a Catelyn, pero ahora va con autorización y armas Lannister, de Jaime, que ha madurado mucho y ya no es un cretino palurdo. Cersei, ahora que ha muerto Tywin, manda a buscar a Tyrion, su asesino, y forma un nuevo Consejo del Rey para dominar la ciudad haciendo como que asesora a Tommen, actual niño-rey, que se casa con Margaery Tyrell. Los Tyrell intentarán hacerse huecos en los sitios de poder para tener su parte y decisión en las tajadas y Cersei pasará todo el libro intentando que esto no suceda e intentando traer la deshonra a la casa Tyrell mediante acusaciones de fornicio a Margaery. Mientras, los Greyjoy, tras la muerte de Balon, convocarán una reunión en la que escogerán a su nuevo rey y, por culpa de la cabezonería de una carismática pero estúpida Asha, el rey será Euron Ojo de Cuervo y, con él al mando, se dedicarán a arrasar la costa de Poniente en vez de hacer pequeños saqueos. En el Sur, en Dorne, donde está Myrcella Baratheon (en fin, Myrcella Lannister), con su guardia de honor y tal... pues una princesita dorniense intenta coronar reina a Myrcella, los pillan, el guardia juramentado muere, Myrcella queda herida y la que hizo la revuelta encarcelada por su padre, Doran Martell, llena de pena y dolor por la muerte de su amado Arys Oakhear, el escudo de Myrcella. Jaime, por su parte, constantemente puteado por Cersei desempeña sus funciones lo mejor que puede, hasta que termina lejos de Desembarco tomando Aguasdulces sin alzar armas, solo con palabraría y promesas, algo que sería impensable hace un libro (es increíble todo lo que le ha reportado la lección de humildad del tercer libro). Por su parte, al otro lado del mar, Arya Stark, Gata, encuentra al Hombre bondadoso, un seguidor del dios de muchos rostros (la Muerte), que la acoge en el seno de su iglesia y la hace servir hasta que olvide quien es.

En definitiva, si Choque pareció pobre por comparación a Juego de tronos, este parece muy pobre por comparación a Tormenta de Espadas. Seguramente la serie debería de constar de 5 libros, 6 a lo sumo, y no los 7 que va a tener por culpa de la obsesión que el autor tiene con dicho número.


Nota: 6. Le sobran muchos capítulos, simple y llanamente, pero las últimas 150 páginas son muy buenas.