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miércoles, 24 de junio de 2009

Fringe

Edición del 13 de Junio de 2012

Casi tres años han pasado desde que publiqué esta reseña en su momento, el 24 de Junio del 2009 y Fringe me sigue pareciendo una muy buena serie, aunque la última temporada que se ha emitido por el momento, la cuarta, me ha decepcionado un poco; y la primera temporada, que acabo de volver a ver muy recientemente, me ha gustado tanto como cuando se estrenó la serie. 

¿Por qué una reedición de la entrada? Ha llovido bastante desde la publicación de la entrada original y la verdad es que como entrada era excesivamente escueta y poco representantiva de lo que es el blog a día de hoy; y dado que acabo de reencontrarme con la temporada, que Fringe me gusta y que la reseña se merecía un poco de maquillaje... pues aquí estamos. 

Fringe nos presenta una serie de casos extraños, de muertes producidas por virus o artefactos puramente cifi. A la investigación de los mismos tenemos a la hermosa, serie e impresionante Olivia Dunham (Anna Torv), ayudada por un as entre los científicos, Walter Bishop (John Noble), cuyas investigaciones de hace 20 años son el origen de casi todos los "eventos fringe" (que es como se denominan a estos casos; aunque en esta primera temporada también se refieren a ellos como "el Patrón"), y por el hijo de este, Peter Bishop (Joshua Jackson), un hombre acostumbrado a vivir al margen de la ley, con muchos recursos y maña con las máquinas. 


La serie empieza fuerte. Puede que el caso inicial no sea especialmente interesante, al menos no de entrada; creo que volviéndolo a ver conociendo ya la trama tiene más gracia; pero es una buena presentación para los personajes, que quedan muy definidos y, a su manera, creíbles. Olivia es un personaje muy claro desde el principio: es interesante y atractivo desde el principio, y gana con el transcurso de la serie; John (Mark Valley) tiene muy pocas escenas antes de su muerte (tanto es así que no voy ni a ponerlo en gris), pero lo esencial del personaje ya está en la parrilla. Charlie Francis (Kirk Acevedo) es un personaje serio y magnético y cae muy bien en general a pesar de su sobriedad. Phillip Broyles (Lance Reddick) y Astrid Farnsworth (Jasika Nicole) ganan peso, importancia y detalles capítulo tras capítulo. En esta primera temporada tiene mayor evolución el primero, aunque luego las cosas se van equilibrando. Y es que Fringe ha tenido bastante claro desde el principio que sus personajes eran una de las cosas que quería explotar, una de las bazas con las que enfrentarse al resto de producciones. 

Hay otros personajes importantes, aunque estos, por si acaso, voy a marcarlos como spoiler: 
-Nina Sharp (Blair Brown): es la directoria ejecutiva de Massive Dynamics una de las empresas más grandes del mundo, una multinacional biotecnológica que anda metida en todo. Esta mujer tiene MUCHO que contar. 
-El Observador (Michael Cerveris) tiene el privilegio y el logro de ser el personaje raro de Fringe. El Observador, al que posteriormente llamarán Septiembre es un hombre calvo que presencia hechos destacados y toma notas. Ser la encarnación misma del misterio nos indica cuánto sabemos de este hombre. 
-David Robert Jones (Jared Harris) es El Mal. Hay malos y malos, pero David Robert Jones uno de los grandes; uno de esos individuos que te mira, te sonríe y tiemblas. Con su cara de villano, su voz de londinense asqueado y su obsesión por el té... Perfecto. Adoro este hombre, a quien, por cierto, podéis ver también en Mad Men, como uno de los secundarios habituales, Lane Pryce. 
-William Bell (Leonard Nimoy) es el fundado de Massive Dynamics y ex-compañero de laboratorio de Walter. Mientras el señor Bishop acabó en un psiquiátrico, el otro se ha hecho uno de los individuos más ricos del planeta. Y es tan brillante, por supuesto, como el propio Bishop. Con el carisma añadido, además, que da ser el señor Nimoy. 

La temporada es bastante constante con la calidad de sus capítulos (aunque hay uno horrible, de unas mujeres a las que les explota la cabeza, que es mejor olvidarlo), y la serie ya luce algunas de sus cualidad más vistosas: la elegante cortinilla con su preciosa música, los nombres de los lugares como letras tridimensionales colocadas en alguna parte de la escena, los cambios de escena con una imagen estática de uno de los eventos del patrón (la hoja, la mariposa, la rana). 


El caso, pues, es que nos encontramos ante una buena serie y ante una gran temporada de apertura. Para los fans de la ciencia ficción y de las series de misterio Fringe debería ser una parada obligatoria; para los demás, en el peor de los casos, una parada muy recomendada. 

Por supuesto, como cabía esperar, aprovecho para comentar el fantástico trabajo musical que tiene esta serie detrás, pero mi afición por el señor Giacchino es ya bastante conocida. Así que no ahondaré más en el tema. 



Nota: 8. Olivia, Walter, Peter, Astrid y Broyles se merecen un visionado. Sin ninguna duda.