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martes, 7 de abril de 2009

Mark Millar - Se busca

¿Os suena el título? ¿La horrible película de las balas cual falta de Roberto Carlos? Pues tiene muy poco que ver con el cómic en el que se inspira.

En un mundo en el que los superhéroes han sido erradicados en 1986, un grupo de supervillanos domina el mundo en la sombra, sus acciones no tienen consecuencias: la policía no toma medidas, los medios no se hacen eco, etc. Más allá de la ley y del bien y el mal. Viven en su mundo de asesinatos y violaciones en paz hasta que, un día, muere El Asesino, por un disparo a dos ciudades de distancia, ni más ni menos.

Este cambio hará que el protagonista de la historia ingrese en esta unión del mal absoluto y se entrene para suplantar al viejo El Asesino, su padre, previa conversación y lucimiento de Zorra, una tipa muy provocativa y sensual que mata gente como quien come cacahuetes. El caso es que se entrena: es decir, mata, viola, tortura, asalta, etc. y demuestra unas notables cualidades. El talento es heredable, el sueño de Lamarck hecho cómic.




"Este es mi mejor amigo tirándose a mi novia en una mesa del Ikea que me compré muy barata" - Es la primera viñeta.



A partir de aquí empieza la trama de mentiras, traiciones y asesinatos entre supervillanos que hará que la historia termine como termina. Un final que denota que Millar es europeo de cabo a rabo, escocés para más señas.


Un dibujo sólido, rápido y proporcionado de J.G. Jones le sienta, honestamente, como anillo al dedo, mostrándose muy adecuado para las incontables escenas de acción frenética que tiene el cómic.



Asesino y Zorra.

Un cómic muy interesante, cargado de humor negro, de violencia sin reparos, de actualidad y de una historia con muy bajo pH.