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viernes, 2 de enero de 2009

Cambios...

Generalmente, cuando se hacen cambios la sensación es de pesadez, de agobio, "¿otra vez?" piensa uno mientras empieza a plantearse cómo puede introducir esos cambios sin alterar lo que ya tiene de tal forma que se convierte en un puzzle al que el falten piezas.

No obstante, cuando un par de cambios hacen que todo lo demás se adapte con una facilidad y una versatilidad increíble, es maravilloso. Y es que todo cambia y, muy de vez en cuando, lo hace para mejor (y disgusto de los jugadores que más turnos llevaban).