Google+

martes, 10 de febrero de 2009

Ronin - Frank Miller

Este cómic, del autor de Sin City, 300, El Regreso del Caballero Oscuro y demás (todas muy conocidas porque han salido por la puerta grande en el mundo del cine), nos presenta la historia de un ronin (un samurai que ha perdido a su señor o que ha perdido su favor) que se... ehm... ¿reencarna? en un tipo sin brazos ni piernas pero con unos poderes psíquicos en plan mago de D&D en un siglo XXI pseudoapocalíptico. ¿Su misión? Acabar con el asesino de su señor, el demonio Agat, que también ha aguantado todos estos siglos para darse de hostias una última vez.

¿Qué bien suena, eh?


Bien. El caso es que si la idea no parece especialmente interesante (y me dan igual los resabidillos y la gente que opinaría que un escupitajo de Miller en un folio es una gran obra que merece ser respetada y llevada al cine), el guión tampoco acaba de serlo. Bueno... Miller tiene un estilo de dibujo interesante y Varley tiene un juego de colores impresionante, podríais replicar... pero el dibujo de Ronin se ve sobrecargado de trazos y de sombras (cosa que puede quedar bien, como cualquier obra de Sam Kieth, mi querido dibujante manco), las sombras juegan mal con el resto
 de colores (en mi profana opinión, dado que nunca he destacado por mis dotes con los lápices).

El cómic se lee con comodidad pero sin ganas, la historia no captura, no engancha, no incita a seguir leyendo. Personalmente, siempre había leido que ésta era una de las obras maestras del cómic y, a decir verdad, mi decepción no podía haber sido mayor: una lectura aburrida, tosca, un dibujo feo (aunque ágil, ese creo que es el único punto positivo que le doy), una historia demasiado larga para lo que termina contando (una historia de venganza típica sin demasiada chicha, con tetas y cierta confrontación racista de fondo a la que se le podría haber sacado más juego).

Mediocre de principio a fin.

En resumen: si queréis leer un buen cómic, hay docenas de cómics mejores; si sois unos fans incondicionales de Frank Miller leedlo como leeríais cualquier otra cosa suya; es decir, dispuestos a decir que es una de las mejores obras de la historia del cómic sí o sí.

P.D.: oh, y según he leido, piensan hacer película de esto. ¿Cómo no? Ya tiene el nombre hecho, reíros de lo del escupitajo, pero es lo que queda...