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domingo, 19 de octubre de 2008

Valve - Half Life 2

Tras haber instalado la Orange Box, uno podría pensar que Portal es el más delicioso postre que uno se puede encontrar delante: una tarta de nata y chocolate con velitas, ni más ni menos. Y, quizá sea cierto. Pero ahora cambiamos el sentido de la frase: Portal no es más que el postre de la Orange Box; el plato fuerte es Half-Life 2, sin duda alguna.


Half Life 2 es, por si alguien no lo sabe, o por si alguien tenía dudas, el juego de tiros perfecto o, al menos, lo era en 2004. Es posible que hoy los nuevos motores gráficos permitan hacer alguna cosilla más, pero el abanico de situaciones al que se nos somete en HL2 es sencillamente increíble: persecuciones, exploración, tiroteos, puzzles, huidas y libertad para superar nuestros problemas como nos apetezca. Gráficamente fue un juego muy adelantado a su tiempo (se lanzó en el 2004) y aún hoy se puede apreciar que la calidad de texturas y de animaciones es bastante buena.

El argumento es una historia sci fi bien contada, bien escrita y bien pensada. En el papel de Gordon Freeman (el que fue fotografiado junto al LHC, sí, ese, el miembro de Black Mesa que nos anda a salvar las espaldas de la invasión alienígena siempre que puede) quien se despierta de su suspensión (estado de inconsciencia en la que no pasa el tiempo) viajando en un tren. Al bajar del tren, en Ciudad 17, se encontrará con un mundo que no espera, en el que una organización llamada La Alianza domina el mundo muy a lo 1984. A partir de aquí, encabezaremos la rebelión pata de cabra en mano, repartiendo hostias y tiros por igual hasta eliminarlos a todos, como machotes.

En este juego podemos encontrar varios de los elementos de Portal, sacando la creación de portales mediante lanzador portable. Hay portales, eso sí, pero son construcciones destinadas a tal efecto con las que nuestra interacción real será mínima. No obstante, hay torretas defensivas igualitas a las de Portal solo que más estiradas, hay un arma gravitacional, igualita a la función sujetora del Creador de portales de Aperture Science y, en esencia, con la misma estética.

La historia, que se desarrolla a buen ritmo, permitiendo un juego trepidante, tanto a nivel mecánico como a nivel argumental, termina de forma intrigante, pidiendo a gritos empezar en el momento con Half Life 2: Episode One. Una vez más, mi más sincero agradecimiento a Valve por proporcionar uno de los pocos juegos de acción en primera persona que valen la pena.

Nota: 10. Un juego perfecto.

Pros: largo, interesante, un buen guión, ameno, variado, inteligente, pata de cabra.
Contras: el doblaje al español es bastante pobre y vacío, aunque la traducción es, a mi entender profano, bastante buena.