Rammstein, 8/11 (Lisboa)
El concierto era en el Pavilhao Atlantico , bastante alejado del centro de Lisboa, aunque nada que no pudiese arreglarse con un par de maravillosos metros. Bastante puntualmente empezaron los teloneros, un grupo noruego llamado Combichrist constituido por un cantante, un teclista al que apenas se oía salvo en pausas de la percusión, un batería que estaba puesto (drogado) y probablemente loco, y otro percusionista. El grupo me resultó terriblemente aburrido, con una mezcla de metal pesado y música tecno, con efectos ridículos de teclado (de lo poco que se le podía escuchar) y con una voz gruñida de éstas en plan black o death (un deathmetalero me explicó la diferencia, que unos gruñían y otros se desgañitaban o rugían o algo así, pero no recuerdo cuáles eran cuáles). Tocaron durante unos 40 minutos que resultaron eternos, cada canción era una nueva decepción sonora y visual, solo mitigada, en parte, por la increíble labor de los percusionistas que, como máquinas incansables, repartiero...