Especifico que hablo del libro porque la película también es dirigida y guionizada por Crichton y, dentro de un par de días, de hecho, también la comentaré. Pero hoy me ceñiré, estrictamente al libro; aunque es posible que en mi comentario sobre la película haga alguna comparación con lo que diga hoy. La historia se ambienta en el Londres victoriano, con toda su mugre, su contaminación, su pobreza, su latrocinio y demás. La ambientación es, absoluta y sinceramente, fantástica. El trabajo de Crichton para llevarnos a un escenario creíble es digno de mención. La suciedad del Londres que nos describe se respira, se pega a la piel y, si hace falta, nos escupe en un ojo. Es un escenario horrible y chungo, lleno de ladrones, atracadores, corrupción, prostitutas, gente explotada, apuestas ilegales y enfermedades venéreas. Sí, parece que nos habla de los verdaderos finales del siglo XIX, aunque tanto enamorado del "cualquier tiempo pasado fue mejor", crea que el siglo XIX (y to...