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viernes, 10 de junio de 2011

Meet Laulau

Laulau es mi novia y actual corredactora de este blog. Es una chica inteligente (a pesar de lo que pueda parecer en este post), encantadora, y está como un queso. No, en serio, está como un queso. No es (solo) peloteo.
¿Pero qué tiene de malo Laulau? ¿Qué oculta para uno de esos especiales de The Simpsons? ¿Qué diríamos de Lau en un Behind the Laughter ?

Podría empezar diciendo que Laulau se abstrae con facilidad. Sí, es una persona de abstracción fácil a la que una frase en un determinado momento puede hacerle perder cualquier hilo conversacional. Necesita estar focalizada o se reinicia tras unos instantes de adorable duda en los que deja constancia de cuánto la frustra ser interrumpida en vano.

Laulau no capta la más evidente ni el más obvio de los dobles sentidos. No le va. Ella los usa con cierta regularidad, pero no los entiende cuando juega en el campo de otro. Todo lo que se dice en presencia de Lau será considerado de forma absolutamente denotativa y realista. ¡Ojo con lo que decís!

Relacionado con lo anterior, aunque se muestra más a menudo jugando a rol, tiene un talento innato e incomprensible para emplear construcciones que sean insinuante y ambiguamente sexuales, como: «¿Te gustaría ver mi jardín secreto? ¿Y su fuente?» Los bardos de media Europa se frotarían las manos tras estas perlas. O, solo por poner otro ejemplo: «podemos practicar en la alfombra toda la noche. No necesito dormir». Las risas de todos los reunidos, unidos a la inocente y sorprendida expresión de una Laulau que tarda varios segundos en procesar el por qué de nuestra risa, conforman un todo impagable.

Lau es intolerante a la lactosa (y si no lo es, sufre los mismos males) y parece que sus platos favoritos están basadas en los quesos, la nata y la salsa carbonara o de queso azul. Mención aparte merecen los profiteroles de nata:
—¡Ñam, buñuelitos de nata!
—Pero Lau, si te sientan mal...
—Pero sólo voy a comer uno
Seis buñuelitos después.
—Jo, me encuentro mal.
—Ya, Lau, llevan nata...
—Pero... pero... ¡están tan ricos!
Lau coge otro buñuelito.

Y uno podría pensar que tras el empacho de buñuelos de nata, Lau aprende la lección, pero al día siguiente, nada más llegar Cris y Fernando para jugar nuestra habitual partida, Lau inaugura la bolsa con el comentario «¡Ñam, buñuelitos de nata!»
 Sí, es irónico a su manera, está como un queso pero es intolerante a la lactosa. Queso, lactosa... ¿no es una deliciosa ironía?

Y así, en resumidas y graciosas cuentas, es la adorable Laulau, que tiene una infinidad de cosas buenas siendo esto meras anécdotas.

Nota: 9, es una novia ejemplar, buñuelitos incluidos. 


Y por si alguien se pregunta el por qué del título escogido, ¡la razón aquí!