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jueves, 27 de mayo de 2010

Cottar: miscelánea

Moda:
Los cottar visten ropas generalmente holgadas. En la capital, Iledum, debido al calor, se utilizan ropas de tejido fino vegetal. Ropas abiertas de lino. Tanto machos como hembras suelen recurrir a faldas para cubrir sus piernas, salvo cierto tipo de profesionales que necesiten protegérselas, para los que se cosen diversos tipos de pantalones.

En el campo, en cambio, la ropa se hace más resistencia aunque sea más cálida para soportar el ajetreo, los frotes al lavarla, y en el caso de los machos, para soportar bien el engancharse en las ramas o los mordiscos cuando salen a cazar o a drenar animales.

Economía:
Salvo en las grandes ciudades, lo habitual es que se recurra al trueque. Las monedas carecen completamente de valor en el rural cottar y sólo las utilizan cuando, en las ferias, venden sus productos a cambio de dinero con el que adquieren otros productos en la propia ciudad de la feria o contratan diversos servicios.

Leyes:
La ley cottar se resumen en: "no hay más bien que el de la mayoría". Los cottar son una especie muy entregada a su causa como pueblo y no duda en sacrificar sus esfuerzos, su economía o en arriesgar su vida por el bien de todos.

Los que actúan contra el pueblo se ponen en búsqueda y captura y luego son ejecutados por el capitán de la guardia en la plaza mayor de Iledum. Nadie escapa eternamente, pues los cottar, por el bien de la mayoría, entregrían incluso a sus hijos. La única posibilidad es huir a otro de los reinos, donde probablemente fuesen ejecutados antes de poder hablar, o aprisionados.

Hospitalidad:
Un cottar siempre da, o por lo menos ofrece, cobijo a otro cottar atendiendo al bien de la mayoría; si resultase ser alguien buscado y la guardia preguntase por él, el cottar hospedador diría donde está y permitiría su captura sin ningún tipo de remordimiento. Los cottar tienen muy claro que todo se supedita a esa regla básica del bien de la mayoría.