Google+

domingo, 7 de marzo de 2010

Héroes

Descansan los héroes después de todo su trabajo. Sus vidas inundadas por la luz divina alumbraron la existencia de los nuestros, que fueron guiados a través de la oscuridad y las nieblas del desconocimiento y el terror. Regaron el suelo con la sangre de los enemigos: la vida engendra vida. Y ahora, con todo el trabajo hecho, los héroes descansan. Nosotros, normales, les honramos devotamente.


Los soldados están cansados después de todo el trabajo, tras guiar a los nuestros como un haz de luz a través de la oscuridad de la opresión y la tiranía, de las nieblas del desconocimiento y el terror. Regaron el suelo con la sangre de los enemigos. La vida lucha con la vida. Y ahora, con la guerra terminada, los héroes descansan. Nosotros, normales, les honramos devotamente.


Yacen, muertos tras todas las penurias, tras encabezar a sus ejércitos a través de las filas enemigas, contra un futuro desconocido que los envolvía con condescendencia y arrogancia. La sangre regó el suelo. Las vidas de unos y otros engendrarán flores y harán crecer la hierba. Y un día todos actuarán como si nada de esto hubiera pasado. La muerte habrá engendrado vida. La lucha habrá engendrado paz. Ellos murieron, mártires de nuestra causa. Nosotros, normales, les honramos devotamente.