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domingo, 11 de octubre de 2009

Sobre los superhéroes

A decir verdad, cada vez estoy más convencido de que cuando alguien se pone a escribir sobre superhéroes, pierde el norte. Antes de hacerlo, muy probablemente tenga cientos de buenas ideas que podrían hacer de esa historia un hito, que podrían marcar la diferencia y no ofrecer la misma mierda de siempre. Hablo de muchas de las series regulares de Marvel y DC, hablo de Heroes (la serie de gente con poderes que son meras sombras del bueno y del malo, aunque luego todo se complica a extremos absurdos y se vuelve ridícula) y hablo, en concreto, de Rising Stars.

Tengo una serie de ideas para una historia de superhéroes, algunas más interesantes y otras menos. Como todo, supongo. Un tono deshumanizado lleno de personajes monstruosos porque tienen poderes, y los poderes los deshumanizan. Los humanos no tienen poderes, ellos sí. El caso es que tuve dudas de cómo mantener ese tono descarnado, ese aire oscuro permanente y ese toque ácido sin caer en tópicos ridículos del viejo Mundo de Tinieblas, que podrían haber sido desarrollados por cualquier gotiquillo de medio pelo cuando pedí consejo. El consejo, de un amigo y dibujante, fue Rising Stars, de Straczkinsy, el hombre que guionizó (y no sé si dirigió, pero creo que sí, casi toda la serie, al menos) Babylon 5. Y reconozco que el principio estuvo bien, mucho más que bien incluso. Rising Stars planteaba una premisa ridícula, como todas las historias de superhéroes y luego la llevaba con soltura, a pesar de unos cuantos problemas del dibujo (de esa clase de problemas que, en realidad, no suelo valorar lo más mínimo). La historia era interesante y estaba bien contada (no de forma maravillosa, pero sí aceptable), los personajes eran detallados, con cierta profundidad (incluso cuando solo les dedicaban una página a cada uno) y creíbles (dentro de la tónica de la serie).

Y al acabar el primer tomo me sentía satisfecho, Rising Stars estaba muy por encima de Heroes. De la primera temporada de Heroes (la única que vale la pena, y que, con todo, tampoco es precisamente asombrosa), pero luego leí el segundo. La calidad, la originalidad y el detalle de los personajes cayó en picado, se murió. Es la típica historia de superhéroes en grupo que se reúnen para toñar al superhéroe malo que se rebota. Al supervillano. Y ya está.

El tomo 2, (1/5 de la serie) y es un tomo cutre, escrito de forma pobre, dibujado de maneras toscas y... ya está. Y me sabe mal. Parece que hay que irse a Moore, Miller, o en otra categoría a Millar, Ellis y demás panda para leer algo interesante sobre superhéroes.

¿Acaso es tan difícil?