Google+

miércoles, 7 de octubre de 2009

La ciencia española no necesita tijeras

Aunque ya no me coja tan directamente como debería, he de manifestar mi postura totalmente en contra de esa nefasta idea.

España tiene buenos investigadores, quiero recalcar primero. No faltan ideas, ni ganas, ni preparación, ni hostias; aquí falta pasta. Así de simple. Falta pasta y apoyo. En España los investigadores dependen, casi completamente, de las becas y ayudas del estado; no tenemos un mercado científico, no hay una industria científica y eso nos ahoga, nos mata poco a poco.

Me sorprende la ceguera que pueden mostrar quienes, teóricamente, vigilan y dirigen el país. Me sorprende mucho que con esa incapacidad para ver lo evidente hayan llegado allí por segunda vez. Me aterra. Sinceramente, es que me cuesta aceptar que haya quien vea lógico (o lícito, incluso) bajar los presupuestos de I+D+i y subir los destinados al cine. Me incomoda que haya quien prefiera financiar una película (generalmente de dudosa calidad), en vez de poner más fondos contra el SIDA y el cáncer.

Luego es cuando recuerdo la mala opinión que muchas veces tienen en otros países de España y la ilusión del castillo de naipes se cae casi por sí sola. Los otros no se ríen de España, se ríen del eterno chiste que España hace de sí misma. De como persigue su cola en estúpidos y torpes giros, mientras, en algún lugar de su torpe cuerpo, una célula empieza a dividirse sin control, sin mesura.

Pero tranquila, bella España, podrás morir viendo la nueva película de Almodóvar.