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domingo, 8 de febrero de 2009

Left 4 dead - Valve

De la compañía que hace de un shooter una obra de arte, salió hace unos meses Left 4 dead, un juego donde nos enfrentamos a tiro limpio y sin demasiado tiempo para pensar a hordas de infectados (los zombies superveloces y ágiles de 28 días después) intentando sobrevivir a lo largo de distintas fases.

La gracia de este juego, en realidad, está en el modo online; con un modo cooperativo y un modo enfrentado en el que encarnaremos a los supervivientes de la infección o enfrentaremos a estos contra personajes zombie que harán imposible la vida de los supervivientes.

El juego es simple: disparar y culatazo (controles del ratón), saltar, agacharse, linterna, usar, recargar y movimiento (teclado). Shooter normal tirando a simple. ¿En qué destaca? Es divertido, frenético y estratégico. Definitivamente, tener una buena estrategia a la hora de actuar facilita mucho las cosas; el quid de la cuestión es que, en general, no hay tiempo para pensar una buena estrategia. Si te paras demasiado tiempo te atacará una oleada de zombies que te ha detectado, si te dedicas a correr te encontrarás con situaciones imprevistas. Así pues, ¿qué harás?

Con las balas contadas (es necesario jugar bien para que lleguen hasta el final de fase) y el factor estratégico de los medpacks y los cócteles molotov, los supervivientes deberán enfrentarse a zombies, smokers (unos tipos que te atan con su lengua y te arrastran hasta ellos), hunters (spidermans no-muerto), Boomer (unos gordos que te vomitan atrayendo sobre ti, cegado por la sustancia, a una horda de infectados), Tanks (unas bestias que aguantan cargadores enteros de las armas más potentes y cuyos puñetazos te catapultan por el escenario) y Witches (unas niñas con fotofobia y ganas de estar solas que, enfurecidas, matan de un solo golpe).

Un apartado sonoro bien llevado, un apartado gráfico con buen nivel (típico de Valve, cabe decir) se contraponen con una ausencia prácticamente total de guión. Left 4 dead va a lo que va: mata y sobrevive. La sensación es muy... terror de serie B, tremendamente efectiva para un juego del estilo.

El modo un jugador, en cualquier caso, debido a esta ausencia total de guión, palidece de forma exagerada frente al multijugador, en el que el dinamismo que ofrece cobra mucha más importancia que el hilo conductor de la historia.

En resumen: un juego divertido, fácil, rápido y estratégico que hará las delicias de todos los que, en tiempos, disfrutaban de las partidas en LAN, algo que, últimamente, se ve cada vez menos.