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jueves, 5 de febrero de 2009

Sobre la evolución a autogamia...

Fue una de las preguntas de genética de poblaciones, bueno, no formulada así, pero en esencia es lo que preguntaba. ¿Por qué una especie iba a buscar autogamia, con el consiguiente aumento de consanguinidad, siendo ya alogámica y optando, por tanto, a una mayor diversidad y posibilidad de encarar las adversidades del futuro?

No es que hubiese estudiado esto en concreto, pero pensé: es obvio, para evitar la competencia por la reproducción. En el caso de los humanos, apostaría que nada nos lleva más tiempo que la competencia por la reproducción: "hey, hazme caso, soy mucho mejor y más interesante que ese maromo con 4 neuronas mal contadas" o "hey, mira qué músculos, ¿vas a preferir a ese tirillas? (gastando toda la capacidad de sus cuatro neuronas, cabe decir, en la formulación de la frase) o "soy arquitecto" o "soy médico". Ahí tenemos, competencia, competición. Un "hey, escoge mi esperma que está mejor dotado que el de los demás". Ahí radica el juego. ¿Repugnante? No. Natural.

En cualquier caso, por ahí iban los tiros. Aumenta la consanguinidad, sí, con la consiguiente reducción de la eficacia biológica (el número de réplicas de ti que das al mundo, comúnmente llamadas "hijos"), pero ahorra largas etapas de competencia, de palabrería (o actuación, en el caso de muchos animales), requiere menos energía, menos nutrientes. Ventajas obvias, ¿verdad? Comeríamos menos, seguro que un gran sector obsesionado con su peso y su línea se sentiría encantado con esto y, además, se vería totalmente normal el tener padres/madres solteros. Fin de años de máculas sociales (aunque tal mácula ya no sea tan patente). Una ventaja más.

Puede parecer que deseo un paso a la autogamia. Nada más lejos de la realidad, odio la autogamia. ¿Réplicas de nosotros mismos? Seguro que la SGAE cobraba canon. La recombinación está perfectamente bien, y el proceso para que todo recombine está mucho más que bien. Visto así, incluso esa competencia tiene su gracia, sobre todo cuando uno se impone al resto de competidores y puede decir: "Je, qué crack soy". ¿El dejar mini-nosotros por el mundo puede resarcir esa sensación de superioridad que se nos queda? Lo dudo mucho.