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sábado, 6 de septiembre de 2008

Google Chrome

Hace unos días Google publicaba su navegador, si bien me lo bajé, he de admitir que no le presté demasiada atención hasta hoy.

A primera vista, ya aquel día, he de admitir que tenía una estética que, sencillamente, me parecía perfecta: azul y blanco, sin más. Ordenado en líneas. Sin gilichorradas configurables con las que rallarse hasta el día de mañana para los que quieren poner los fondos de colorines y hacer como que el programa es más propio. Google Chrome era simple, y eso me gustó, al igual que la elección de colores.

La ventana de inicio, salvo si se cambia en el menú de opciones, es del tipo Opera; es decir, una recopilación de las páginas en las que más entra el usuario mostrando una pequeña imagen actualizada de la misma. Muy cómodo y práctico para gente dada a consultar blogs, páginas tipo digg y demás.

Cuando Mozilla publicó Firefox 3, una de las cosas que les critiqué visualmente era que tendía a Windows Vista, con un gran botón de retroceso en un círculo verde hiperllamativo, y los iconos llenos de colores. No obstante, el programa era el mismo de siempre y, sinceramente, me siguió pareciendo el mejor navegador y lo seguí utilizando. Hoy por hoy, me sigue gustando. Esos cambios visuales ya me resultan naturales y, a decir verdad, apenas los aprecio; y las pequeñas cosas como las sugerencias de la barra de direcciones me acabaron pareciendo prácticas.

¿Es Chrome mejor que Firefox 3? En mi modesta opinión... no. ¿Es peor? Posiblemente. El primer problema de seguridad de Chrome fue... bastante grave. ¿Las quejas de la gente? Las típicas de alguien que no se plantea qué es una "beta" y que como ahora Firefox va bien, lo comparan a Firefox 3 y se quedan tan alegres. Digno de mencionar es que, cuando salió Firefox, tuvo problemas e incompatibilidades como todos, aunque ese tiempo ya quede muy atrás (aunque actualizaciones posteriores también dieron problemas, es lo que tiene ponerse tendencioso, tienden a pasarse cosas por alto).

Para más inri, Chrome abre un proceso por pestaña; si tenéis un ordenador lento, con un solo núcleo... y abrís más de 6 ó 7 pestañas, os vais a cagar en su madre; y perdón por la expresión.

Hipótesis de futuro:
Google Chrome, del que podréis leer maravillas o ácidas críticas superdestructivas, tiene mucho futuro. Es un navegador rápido (con un ordenador rápido), visualmente precioso y minimalista, de interfaz simple y cómoda que autoexporta los datos de vuestro navegador habitual si se lo permitís al iniciarlo por primera vez. Además, sencillamente, Google es una empresa que mueve MUCHO dinero y, hasta la fecha, nunca ha defraudado; así pues, mi teoría es que pondrá lo necesario y acabaremos con un navegador tan seguro como el que más, con una estética Google, y a quien no le guste, pues vale, no merece la pena discutir sobre gustos. Sin más.

Y, si no, al tiempo.