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sábado, 12 de julio de 2008

Estar Solo, por Nicolás Palanca Castán

Este señor, Nicolás Palanca, será uno de los abnegados compañeros de fatigas que dentro de poco me ayudarán a crear anexos y situaciones para Mundo Absurdo/Surrelandia/Aleatoria.

Aquí, un texto suyo. Espero que os guste. Es de lo mejor que le vi en bastante tiempo.

Estar Solo

-Pero tío, no estás Solo, ERES Solo. Pensé que a estas alturas ya lo sabías.
-Eso no es verdad, yo no soy Solo, nunca lo he sido, fue sólo una ilusión. Sólo fui Solo durante un tiempo, para divertirme más que nada.
-Y sin embargo desde entonces lo seguiste siendo, Solo arraigó en ti, y fue poco a poco creciendo, hasta que nunca pudiste hacer nada que no fueran al fin y al cabo variaciones de Solo.
-Eso no es verdad, fui muchas otras cosas, muchas otras cosas que eran por si mismas, sin necesidad de copiar a nadie.
-¿Ah sí?
-Sí, mira a Indy, por ejemplo.
-Claro, Indy. Vamos hombre, todo el mundo sabe que Indy no es más que una versión retro de Solo.
-Pues todo el mundo se equivoca.
-¿Ves?, típica actitud chula y cabezona de Solo. Reconócelo, fue divertido ser Solo, demasiado. Ser un chulo misógino y encantador cuyo único objetivo en esta vida era perseguir faldas y vivir lo mejor posible haciendo el mínimo esfuerzo. Hubo algo de él que caló en ti, esa arrogancia despreocupada, ese ser el Macho Alfa y saberlo.
-Claro que era divertido, pero sólo fue una diversión, humo y espejos, todo el mundo sabe que esa actitud no lleva a nada en la vida real.
-Claro que lleva, mira a dónde has llegado, tienes éxito, Solo tiene éxito. Y tú acabaste siendo Solo, si no por ti mismo, por los demás. A la gente le gustaba Solo, y si mantenías esa actitud, nadie se molestaba en intentar conocerte más allá. Así que tu anterior personalidad, como cualquier órgano sin uso, se fue poco a poco atrofiando, hasta que sólo quedó un pequeño rastro de ella, sólo polvo y ecos.
-Pero me lo prometí, prometí que jamás dejaría de ser yo mismo, que jamás llevaría mi actuación demasiado lejos, como el resto de la gente. Pensé que nadie se creía de verdad que yo era Solo, que siempre quedaba claro que era sólo eso, una máscara.
-Cuando llevas una máscara demasiado tiempo hasta tus amigos pueden olvidarse de tu cara, y la mayoría de la gente que conoces recientemente no se molestan en comprobar que hay una máscara, SABEN que la hay, y suponen que es la máscara que tú quieres, como la de todo el mundo.
-Pero no es la que quiero, no quiero ser Solo, Solo no es la persona que yo quiero ser, es sólo un personaje.
-ERA sólo un personaje, mala suerte, Solo.
-Deja de llamarme así, mi nombre es Harrison.
-No, Solo. Harrison es el mío. Polvo y ecos, ¿recuerdas?