Google+

martes, 24 de junio de 2008

Odio...

- Los programas del corazón. ¿Acaso no hay nada más interesante con lo que ocupar páginas y programación? ¿La gente no tiene suficiente con su asquerosa vida que necesita comprobar que la mierda de los demás también huele?

- Los anuncios de descargas varias para el móvil: tonos, sonidos reales, fondos de pantalla, programas de violación de la intimidad, etc. ¿No hay nada mejor en lo que gastar el dinero? Llegados al punto de gastar dinero en esa gilipollez, nadie recuerda que existen O.N.G.s?

- A la gente que, mientras España juega la eurocopa o el mundial, gritan con completa alegría "viva España", y el resto del año llaman facha (realmente no, suelen decir "puto facha") cuando escuchan decirlo a otra persona. ¿Qué pasa? ¿Solo puedes sentirte orgulloso de tu país (y, joder, mira que es difícil sentirse orgulloso de este país) mientras duran las competiciones deportivas? ¿Durante ese tiempo no es custión de patriotismo o no, no?

- Que las secciones de deportes ocupen entre un 20% y un 50% de los periódicos serios. ¿Qué pasa, es más importante que un deportista marque un gol de mierda (porque, obviamente, de este 20-50%, un 75% es fútbol, que el resto de los deportes no importan más que a cuatro marginados sociales) al decaimiento de la bolsa, a la situación política de estados unidos, irán, israel, zaire?

- A los periodistas que no saben escribir. Sin más comentarios. ¡Joder, sois la lectura pública por excelencia! ¡Por culpa de que no tengáis puta idea de escribir, muchos dicen las gilipolleces que dicen! ¡Arrepentíos, pecadores!

- A la SGAE, a Ramoncín y a Víctor Manuel. A los primeros, por su inutilidad práctica, por su caida y recaida en violaciones de la ley, sin que nadie se atreva, finalmente, a ponerlos en su sitio; por sus reinvindicaciones teñidas de justicia, a pesar de que este organismo no opera en ningún otro lugar del mundo, y en el resto del mundo la música sobrevive. A Ramoncín por malhablado y maleducado. ¡Ah! Y por feo e inútil musical, pese a la gente que, en su época, lo escuchaba (psche, en aquella época, lo difícil, es encontrar lo que no se escuchaba). A Víctor Manuel, por maleducado también, y por hacerse el rojillo, y luego ser más capitalista que el viejales del Monopoly. Víctor, querido, la hipocresía ya no mola, pasó de moda en el XIX; pero puedes probar en Japón, que aún se sigue llevando.

- A los principales políticos españoles. Por patéticos, ni más ni menos. Por sus debates infantiles, en los que no hablaban entre ellos; si no que manifestaban monólogos planeados de antemano, se preguntasen lo que se preguntasen. Por hacer gráficas de párbulos y por negar la evidencia actual. Por callar al ministro de economía en su momento y darle un animal con la yugular seccionada y decirle "sálvalo, para eso cobras, nazi" (nótese que cuando alguien no piensa lo mismo que el emisor de una frase, es tachado de nazi -facha también vale-, como aprende todo usuario de menéame). Por los celos y envidias de E.A. (siglas para ocultar su identidad), porque Gallardón mola y ella es una vieja antipática que necesita caer en una entrada como "qué hay, troncos?" para resaltar que no tiene 227 años, sino que solo los aparenta.

No están en ningún orden concreto.