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domingo, 9 de marzo de 2008

Keldian - Heaven's Gate

Esta sobria portada: un potente haz de luz separando el frío espacio de una sección de corteza planetaria, con letras blancas en la esquina superior derecha, es la portada de uno de los primeros discos más impactantes que he escuchado de cualquier grupo.

Keldian es un grupo noruego de aparición reciente que planean sacar, dentro de poco, su segundo disco. No sé si mantendrán el estilo de esta primera incursión en el mundo de la música, pero, la verdad, mientras la calidad se mantenga al mismo nivel, pueden dormir tranquilos arrebujados en sus mantas, porque Heaven's Gate es, desde su primera escucha, un disco con una alta calidad.

Empieza el espectáculo con un tema llamado Crusader: una canción melódica, fuerte, unas voces agradables, conversacionales; un ritmo sencillo que desemboca en un estribillo lleno de fuerza. El solo, bastante extraño, con efectos extraños, mantiene el extraño sonido que caracteriza gran parte de este disco.

Heart of the sun pierde, inicialmente, los aires powermetaleros que copan otras canciones del disco, aunque el estribillo, más fuerte, más alto, con coros y un apoyo de acordes, encaja bien esa catalogación. El solo, más bien un riff tocado sobre una batería poderosa y rápida no destaca en absoluto, aunque la labor de la batería a lo largo de toda esta canción es destacable.

Requiem for the light una canción de tintes completamente powermetaleros, una batería rítmica, una guitarra basada en acordes con marcadores concretos, el efecto ambiental del teclado, y unas voces que se sitúan en lo mejor del disco. Tanto el riff que sucede al primer estribillo, como el solo, son de las piezas de guitarra más interesantes del disco, aunque se les puede echar un cara su enorme sencillez.

Heaven's gate, la canción que da nombre al disco, se inicia con una guitarra en off, un recurso típico en ciertos grupos como Avalanch. La voz más grave, salvo puntos concretos; los riffs más sólidos, con más personalidad. El estribillo muy melódico, triste, con trompetas de fondo. En general, el sonido más elaborado del disco, a pesar de carecer de fase "solo".

Redshift, y es que un disco del estilo sin una canción lenta, parece inconcebible a estas alturas de la vida. El inicio extraño, voces hablando, voces entonando sin decir nada, tras lo que se introducen teclado y guitarra suave, con efectos de eco, con eefctos electrónica de fondo muy patentes. La voz alcanza el registr más grave y tranquilo del disco, encajando muy bien con el punteo de guitarra y con la atmósfera electrónica. El acompañamiento femenino en el estribillo se amolda perfectamente a la canción y el solo, tranquilo, triste sube bastante la media de la canción.

Salvation empieza directamente con un riff cañero y una batería rápida y potente a cuyo paso entra la voz, que se irá alternando con esas primeras estrofas. El estribillo, como en casi todo el disco, será de las partes más elaboradas, con una gran recurrencia a denotar la parte electrónica del grupo. El solo de guitarra, muy del estilo de los lentos de los Elements de Stratovarius, precederán a unas entradas de voz preciosas.

Sundancer es, posiblemente, la canción más contundente de grupo: rápida, fuerte, con quiebros importantes de ritmo, de las notas más bajas a las más altas del grupo, pasando por diversos ritmos adelantados por la batería; un estribillo powermetalero por completo: coros, notas altas, limpias... una gran labor de la batería también en esta canción y un solo interesante donde el guitarrista demuestra que si no coge más protagonismo en otras canciones es porque el grupo así lo decidió, y no por falta de técnica o velocidad.

Prophecy tiene un ritmo mucho más pesado que las demás canciones duras del disco. Un ritmo más sólido y mantenido, un riff bastante monótono, aunque la canción gana, gracias a esto, un gran contraste con el estribillo, que supone casi un cambio radical, y con el fragmento de instrumentalización suave del tercer cuarto de la canción.

Beyond the stars, otro inicio potente, reducido para la entrada la voz; otra batería interesante, bien llevada, con la guitarra de fondo sonando con efectos extraños. Efectos electrónicos de fondo notables, un solo que supone, sólo, una variación del riff principal hace que, en conjunto, la canción parezca bastante repetitiva.

Plains of forever tiene el inicio más lento, posiblemente, salvando partes habladas y demás; pero cuenta con quiebros de ritmo, una importante parte digital. En general, todos tienen su parte destacable en esta canción, que es la más larga del disco (8:41) . El estribillo, muy melódico, precioso, contrasta con partes más densas de la canción, como la que le sucede inmediatamente. La última mitad de la canción, instrumental salvo la repetición rítmica de una frase cada cierto tiempo es sencilla, una serie de arpegios sobre el esqueleto de la canción, que quizá se haga un poco largo de más, debido a lo repetitivo del fragmento.

Como rasgos generales, aplicados a todo el disco, destaca, siendo un disco de tienes powermetaleros, el uso tan destacable y recurrente de sonidos electrónicos, y esa temática de ciencia ficción (ficción científica para los puristas) que impregna las letras, llegando, en ocasiones, a parecer diálogos de un personaje de Asimov, más que lo comúnmente esperable en un disco de estas características.

Sin ser la pieza maestra de la primera década del siglo, me parece una grandísima entrada al mercado musical, con una ejecución limpia y trabajada que, muy posiblemente, guste a los seguidores más inmediatos del estilo y sorprenda, y quizá guste, al resto.

Mi nota: un 8, un disco correcto, interesante, innovador dentro de lo que a power se refiere (que no es un estilo especialmente innovador, no vamos a engañarnos), con un sonido agradable, unas letras interesantes y unos giros amenos a lo largo de todo el disco.

Disfrutadlo.